Alguien me dijo una vez que el rasgo que posiblemente más me definía era la entereza, esa cualidad que te hace, aún habiendo sido roto por dentro, conservar la ilusión y todos tus pedazos con dignidad, y ser capaz de volar con las grandes alas de la sonrisa sin renunciar a tus ideales.
Bienvenidos a mi Blog
domingo, 11 de abril de 2010
Cepillo de dientes
Ella empezaba a sentirse querida de nuevo, estaba asustada pero feliz. Después de un momento apasionado de los que acaban en ducha, entró en el baño y pensó ¿podré dejar aquí mi cepillo de dientes algún día?
Cuando tenía diecialgo le austaba decir ¿lo hacemos? A los veintialgo le agobiaba el momento de decir “Te quiero” y a los treintialgo sus estreses siempre estaban relacionados con el momento en el que el cepillo de dientes evidencia la seriedad de la relación. Sabía que era ridículo, pero después de meses aún no se había atrevido a dejar el cepillo de dientes, quizás por sus miedos, por los miedos de él, porque se le olvidaba... odiaba tanto no tener los dientes limpios que a veces prefería huir por la mañana a limpiarselos a su casa, y a veces lo hacía simplemente por no tener el riesgo de sacar el cepillo de dientes y olvidarlo en el lavabo.
Entonces, contemplando el vaso del baño de él, contó que tenía 3 cepillos, y le atormentó la idea de que existieran dos amantes más que sí se habían atrevido a ponerlo. En cambio ella, ella no era ni un puto cepillo de colores en el vaso de la vida del hombre que le quitaba el aliento.
Recordaba que la última vez que dejó un cepillo acabó dejando también su cuerpo y su alma en un vaso sucio y descuidado de un baño que no brilló en dos años de convivencia, y de nuevo escuchó a Najwa en su cabeza, esa frase desesperada de Leire cuando le dice a Kun ¿Cuantas veces limpiaste la mierda que dejamos en estos años en este trono, en este piso?
Entonces pensó que un trozo de plástico no llevaría su alma dolorida a una jaula sin brillo, que ya no era esa chiquilla que quería cambiar el mundo, que ahora su propósito no era modificarlo sino disfrutarlo... cogió su cepillo amarillo pollo y lo metió en su bolso rojo colgate, y dijo sonriendo: ¡para la próxima!
Cuando tenía diecialgo le austaba decir ¿lo hacemos? A los veintialgo le agobiaba el momento de decir “Te quiero” y a los treintialgo sus estreses siempre estaban relacionados con el momento en el que el cepillo de dientes evidencia la seriedad de la relación. Sabía que era ridículo, pero después de meses aún no se había atrevido a dejar el cepillo de dientes, quizás por sus miedos, por los miedos de él, porque se le olvidaba... odiaba tanto no tener los dientes limpios que a veces prefería huir por la mañana a limpiarselos a su casa, y a veces lo hacía simplemente por no tener el riesgo de sacar el cepillo de dientes y olvidarlo en el lavabo.
Entonces, contemplando el vaso del baño de él, contó que tenía 3 cepillos, y le atormentó la idea de que existieran dos amantes más que sí se habían atrevido a ponerlo. En cambio ella, ella no era ni un puto cepillo de colores en el vaso de la vida del hombre que le quitaba el aliento.
Recordaba que la última vez que dejó un cepillo acabó dejando también su cuerpo y su alma en un vaso sucio y descuidado de un baño que no brilló en dos años de convivencia, y de nuevo escuchó a Najwa en su cabeza, esa frase desesperada de Leire cuando le dice a Kun ¿Cuantas veces limpiaste la mierda que dejamos en estos años en este trono, en este piso?
Entonces pensó que un trozo de plástico no llevaría su alma dolorida a una jaula sin brillo, que ya no era esa chiquilla que quería cambiar el mundo, que ahora su propósito no era modificarlo sino disfrutarlo... cogió su cepillo amarillo pollo y lo metió en su bolso rojo colgate, y dijo sonriendo: ¡para la próxima!
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
Ay, ese cepillo de dientes...
ResponderEliminar¿y quien no se dió cuenta de que se encontraba en un baño sucio encerrado sin saber siquiera como llegó?
Abrazo ;)
YO TAMBIEN TENIA PENSADO UN POST CON EL CEPILLO DE DIENTES...
ResponderEliminarains!yo tambien le tengo pánico a dejar el cepillo de dientes en las casas de o que lo dejen en mi casa. Siempre que lo han terminao dejando la cosa se a io al garete...