Alguien me dijo una vez que el rasgo que posiblemente más me definía era la entereza, esa cualidad que te hace, aún habiendo sido roto por dentro, conservar la ilusión y todos tus pedazos con dignidad, y ser capaz de volar con las grandes alas de la sonrisa sin renunciar a tus ideales.
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jueves, 25 de febrero de 2010
Con agüita del mar andaluz...
En el día en el que prepararía las maletas para mi viaje soñado a Nuestra Señora del Buen Aire llegan de vuelta mis libros franceses... curioso que al sacarlos de su paquete, se deslizara suavemente y cayera “La Honte”...¿simbólico? Podía haber caído Semprún, Nothomb,... pero no.
El tango impregna mi mañana, ese sabor a nostalgia, pero sin esa pena argentina que me cansa tanto, más bien con ese sentimiento del que hablaba el personaje de Caye en Princesas, la nostalgia de la vida que no has vivido... y no porque desee cambiar mi decisión o mi vida, sino por aquella sensación estúpida de ¿Qué hubiera pasado si...?
Don Luis que era mi profesor de historia en el instituto siempre decía que la mayor imbecilidad del ser humano era replantearse la historia, ya que nunca se tiene ni la más remota idea de lo que hubiera podido pasar... Don Luís tendría razón pero en nuestra genética hay algo que hace que al final siempre caigamos en pensar aunque sea por un segundo lo que pasaría si hubiera cogido el camino de la derecha y no el de la izquierda...
El pasado no desaparece así como así, pero estaría bien que todos los nuevos o antiguos, malos o buenos aires dejaran de atormentarme...
El tango impregna mi mañana, ese sabor a nostalgia, pero sin esa pena argentina que me cansa tanto, más bien con ese sentimiento del que hablaba el personaje de Caye en Princesas, la nostalgia de la vida que no has vivido... y no porque desee cambiar mi decisión o mi vida, sino por aquella sensación estúpida de ¿Qué hubiera pasado si...?
Don Luis que era mi profesor de historia en el instituto siempre decía que la mayor imbecilidad del ser humano era replantearse la historia, ya que nunca se tiene ni la más remota idea de lo que hubiera podido pasar... Don Luís tendría razón pero en nuestra genética hay algo que hace que al final siempre caigamos en pensar aunque sea por un segundo lo que pasaría si hubiera cogido el camino de la derecha y no el de la izquierda...
El pasado no desaparece así como así, pero estaría bien que todos los nuevos o antiguos, malos o buenos aires dejaran de atormentarme...
domingo, 21 de febrero de 2010
Interesar
¿Quién bloqueó mi garganta? ¿Quién le dio mas seguridad a unos dedos que escriben para no ser leídos?
Después de la larga guerra de egos en la que siempre me colgué el cartel de perdedor, parece que la confianza en mi mismo, en mis opiniones, mis gustos e incluso en la ridiculez divertida de mis historias se esfumó, se fue y a veces uno piensa que no volverá.
Tampoco pido el papel protagonista de los eventos, el escenario nunca fue mi lugar y adoro de una manera desmedida observar, contemplar,... disfrutar de los dedos de un pianista, del espectáculo de la danza: la del escenario, la de la luz al amanecer en un descampado y la de la gente al pasear, comprar o relacionarse. El problema es que olvido que para que alguien se interese por ti tienes que mostrarle lo que llevas dentro... aunque pienses muchas veces que a nadie le interesa...
Tal vez sea triste la actitud hermética, pero a lo mejor el no abrirse y el dejar de enamorar o conquistar es un mecanismo de defensa cuando ya no crees en el amor y no confías en nadie.
Lejos de máscaras y fantasmas, soy lo que soy, SO HAM y mire usted, al que no le guste, que no compre.
Después de la larga guerra de egos en la que siempre me colgué el cartel de perdedor, parece que la confianza en mi mismo, en mis opiniones, mis gustos e incluso en la ridiculez divertida de mis historias se esfumó, se fue y a veces uno piensa que no volverá.
Tampoco pido el papel protagonista de los eventos, el escenario nunca fue mi lugar y adoro de una manera desmedida observar, contemplar,... disfrutar de los dedos de un pianista, del espectáculo de la danza: la del escenario, la de la luz al amanecer en un descampado y la de la gente al pasear, comprar o relacionarse. El problema es que olvido que para que alguien se interese por ti tienes que mostrarle lo que llevas dentro... aunque pienses muchas veces que a nadie le interesa...
Tal vez sea triste la actitud hermética, pero a lo mejor el no abrirse y el dejar de enamorar o conquistar es un mecanismo de defensa cuando ya no crees en el amor y no confías en nadie.
Lejos de máscaras y fantasmas, soy lo que soy, SO HAM y mire usted, al que no le guste, que no compre.
miércoles, 17 de febrero de 2010
¿Quienes somos realmente?
El tema de la identidad me seduce enormemente, en especial todos los mecanismos sociales que hacen que te sientas perteneciente a una cultura o a un grupo social.
Y de una manera curiosa, como si de un experimento se tratase, mi mente siempre se plantea e intenta resolver cómo diferentes sujetos criados en el mismo ambiente desarrollan gustos, comportamientos y actitudes que no sólo se diferencian si no que en muchos casos son diametralmente opuestos, forjando todos los recovecos de eso que yo llamo identidad.
Me encantan los niños y tengo el placer de trabajar con ellos. En muchos casos en estas nuevas generaciones, observo un continuo desinterés por cualquier cosa que implique un esfuerzo intelectual, aunque sea tener una opinión sobre el aborto o sobre la ley antitabaco. Y así ha ocurrido con muchos de mis alumnos, que vagaban por el mundo con “Me da igual” “ Paso compadre”... pero este año está resultando especialmente interesante porque exceptuando a los chiquitines que van de camino, ¡mis alumnos tienen opinión! parece una chorrada pero cualquiera que trate con niños sabe que cada vez es más difícil encontrar especímenes que desarrollen opiniones diferentes a las de sus progenitores o a las de sus vecinos o simplemente tener opiniones... Y así es, tengo a un anarquista que leyó a Bakunin con 15 (este me recuerda un poco a mi), a un heavy comunista que toca en un grupo, a una pija capitalista futura economista, y a una orientalista metódica y soñadora que va para matemática. Todos de la misma generación, todos distintos entre sí, y distintos de sus hermanos, padres y amigos, como si un día se hubieran caído en un hoyo y hubieran entrado en Wonderland.
Y todos me recuerdan cada día que aunque para ellos son mis alumnos de matemáticas, francés, física, inglés, lengua o literatura; yo también tengo que aprender de ellos, lo mismo o más.
Y de una manera curiosa, como si de un experimento se tratase, mi mente siempre se plantea e intenta resolver cómo diferentes sujetos criados en el mismo ambiente desarrollan gustos, comportamientos y actitudes que no sólo se diferencian si no que en muchos casos son diametralmente opuestos, forjando todos los recovecos de eso que yo llamo identidad.
Me encantan los niños y tengo el placer de trabajar con ellos. En muchos casos en estas nuevas generaciones, observo un continuo desinterés por cualquier cosa que implique un esfuerzo intelectual, aunque sea tener una opinión sobre el aborto o sobre la ley antitabaco. Y así ha ocurrido con muchos de mis alumnos, que vagaban por el mundo con “Me da igual” “ Paso compadre”... pero este año está resultando especialmente interesante porque exceptuando a los chiquitines que van de camino, ¡mis alumnos tienen opinión! parece una chorrada pero cualquiera que trate con niños sabe que cada vez es más difícil encontrar especímenes que desarrollen opiniones diferentes a las de sus progenitores o a las de sus vecinos o simplemente tener opiniones... Y así es, tengo a un anarquista que leyó a Bakunin con 15 (este me recuerda un poco a mi), a un heavy comunista que toca en un grupo, a una pija capitalista futura economista, y a una orientalista metódica y soñadora que va para matemática. Todos de la misma generación, todos distintos entre sí, y distintos de sus hermanos, padres y amigos, como si un día se hubieran caído en un hoyo y hubieran entrado en Wonderland.
Y todos me recuerdan cada día que aunque para ellos son mis alumnos de matemáticas, francés, física, inglés, lengua o literatura; yo también tengo que aprender de ellos, lo mismo o más.
lunes, 15 de febrero de 2010
Noche de invierno
El olor de tu cuerpo aún impregnaba las sábanas,
el sabor de tu piel todavía mis papilas deleitaba,
y mi tonta sonrisa, esa, esa no se marchaba.
Y quería más, más de tus manos que me queman,
más de tus susurros, de tus mordiscos, de tu lengua
de ese tiempo mezcla de infierno, cielo y tierra.
Me dabas la miel del verdadero placer
y yo moría por volverlo a tener,
como adicto a tu pelo, a tu olor, a tu piel.
Y no tenía miedo, contigo siento, ni siquiera pienso,
sólo quiero el ansiado calor de tu aliento,
en esta noche fría de este lluvioso invierno.
el sabor de tu piel todavía mis papilas deleitaba,
y mi tonta sonrisa, esa, esa no se marchaba.
Y quería más, más de tus manos que me queman,
más de tus susurros, de tus mordiscos, de tu lengua
de ese tiempo mezcla de infierno, cielo y tierra.
Me dabas la miel del verdadero placer
y yo moría por volverlo a tener,
como adicto a tu pelo, a tu olor, a tu piel.
Y no tenía miedo, contigo siento, ni siquiera pienso,
sólo quiero el ansiado calor de tu aliento,
en esta noche fría de este lluvioso invierno.
domingo, 14 de febrero de 2010
Comienza el año

Paso del horóscopo pero...
Se va el año del Búfalo, que según la mitología china es el trabajador incansable e inocente que fue engañado por la rata.
En su lugar llega el año del Tigre, el año de la autoestima... falta me hace... aunque siempre fui más del león (Leonardo viene de lowen ardus, león valiente) creo que va a ser buen año.
Para ello voy a hacer algo que siempre he querido y a lo que nunca me he animado:
Un blog
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